sábado, 31 de octubre de 2009

Epoca de caza


Hace mucho tiempo me contaron esta historia...
La de tres amigos que tenían el hobbie de la caza mayor, en especial la del ciervo...
Esperaron la época de caza, se dirigieron a la zona respectiva y contrataron una avioneta para ir al paraje, en donde habitualmente se hallan los ciervos...
El aviador les hizo la advertencia, que por el tamaño de los ciervos la nave solo podría soportar una sola pieza...
Ya en el lugar, y al cabo de un tiempo lograron cazar dos piezas de grandes dimensiones...
Nuevamente el aviador les recordó la advertencia...
Luego de una larga conversación lograron persuadir al aviador que la aeronave podía aguantar el peso de las dos piezas obtenidas...
A poco de comenzar el viaje de retorno... la estabilidad de la aeronave se hizo insostenible y sucumbió;
Se produjo el accidente... falleciendo el conductor y uno de los cazadores, los otros dos salieron despedidos...
Al cabo de un tiempo, uno se encontraba sentado en una piedra, jugando a hacer garabatos en la tierra...
Y el otro comenzaba a despertarse de los golpes recibidos...
--Le preguntó a su amigo... ¿Dónde estamos?
__Su amigo le respondió...
En el mismo lugar del año pasado...

1. Valoramos nuestros errores
2. Por qué volvemos a cometer los mismos errores
3. Tenemos presente alguna vez la EXPERIENCIA

viernes, 30 de octubre de 2009

El pescador y el banquero


Un banquero de inversión estaba en el muelle de un pueblito costeño cuando llego un botecito con un solo pescador. Dentro del bote habían varios atunes amarillos de buen tamaño. El banquero elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó cuanto tiempo le había tomado pescarlos.
El pescador respondió que solo un poco tiempo. El banquero luego le pregunto porque no permanecía más tiempo y sacaba más pescado?El pescador dijo que el tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia. El banquero luego preguntó, "¿pero que hace usted con el resto de su tiempo?" El pescador dijo, "duermo tranquilo, pesco un poco, juego con mis hijos, hago siesta con mi señora, María, caigo todas las noches al pueblo donde como y toco guitarra con mis amigos. Tengo una vida extremadamente feliz y ocupada."
El banquero replicó, "Soy un MBA de Harvard y podría ayudarte. Deberías gastar mas tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote mas grande, con los ingresos del bote mas grande podrías comprar varios botes, eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías hacer directamente a un procesador, eventualmente abrir tu propia procesadora. Deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Deberías salir de este pueblo e irte a Ciudad de México, luego a Los Ángeles y eventualmente a Nueva York, donde manejarías tu empresa en expansión".
El pescador preguntó, "Pero, cuánto tiempo tarda todo eso?".A lo cuál respondió el banquero, "entre 15 y 20 años"."Y luego que?" . El banquero se rió y dijo que esa era la mejor parte.
Cuando llegue la hora deberías anunciar un IPO (Oferta inicial de acciones) y vender las acciones de tu empresa al publico. Te volverás rico, tendrás millones".Millones ...y luego qué?"Dijo el americano, "Luego te puedes retirar. Te mueves a un pueblito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, hacer siesta con tu mujer, caer todas las noches al pueblo donde comas y toques guitarra con tus amigos".El pescador respondió, ¿acaso eso no es lo que tengo ya?

domingo, 25 de octubre de 2009

Zanahorias, huevos y café


Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro. Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.
A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?"
-"Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?"
El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer.
El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.
Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua. "¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

La carta de Jimmy


Sally saltó de su asiento cuando vio salir al cirujano.Le preguntó: "¿Cómo está mi pequeño?, ¿va a ponerse bien?,¿cuándo lo podré ver?".El cirujano dijo: "Lo siento; hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance".Sally dijo, consternada: "¿Por qué a los niños les da cáncer?¿Es que acaso Dios ya no se preocupa por ellos?DIOS, ¿dónde estabas cuando mi hijo te necesitaba?".El cirujano dijo: "Una de las enfermeras saldrá en un momento para dejarte pasar unos minutos con los restos de tu hijo antes de que sean llevados a laUniversidad".Sally pidió a la enfermera que la acompañara mientras se despedía de su hijo. Recorrió con su mano su cabello rojizo.La enfermera le preguntó si quería conservar uno de los rizos.Sally asintió. La enfermera cortó el rizo, lo colocó en una bolsita de plástico y se la dio a Sally. Sally dijo:Fue idea de Jimmy donar su cuerpo a la Universidad para ser estudiado.Dijo que podría ayudar a alguien más. Eso es lo que él deseaba.Yo al principio me negué, pero él me dijo 'Mami, no lo usaré después de que muera, y tal vez ayudará a que un niñito disfrute de un día más junto a su mamá'.Mi Jimmy tenía un corazón de oro, siempre pensaba en los demás y deseaba ayudarlos como pudiera".Sally salió del Hospital Infantil por última vez, después de haber permanecido ahí la mayor parte de los últimos 6 meses. Colocó la maleta con las pertenencias de Jimmy en el asiento del auto, junto a ella.Fue difícil manejar de regreso a casa, y más difícil aún entrar a una casa vacía. Llevó la maleta a la habitación de Jimmy y colocó los autos miniatura y todas sus demás cosas justo como él siempre las tenía. Se acostó en la cama y lloró hasta quedarse dormida, abrazando la pequeña almohada de Jimmy. Despertó cerca de la medianoche y junto a ella había una hoja depapel doblada. Abrió la carta, que decía:Querida Mami: Sé que vas a echarme de menos, pero no pienses que te he olvidado o he dejado de amarte sólo porque ya no estoy ahí para decirteTE AMO.Pensaré en ti cada día, mamita, y cada día te amaré aún más.Algún día nos volveremos a ver. Si deseas adoptar a un niño para que no estés tan solita, podrá estar en mi habitación y podrá jugar con todas mis cosas.Si decides que sea una niña, probablemente no le gustarán las mismas cosas que a los niños, y tendrás que comprarle muñecas y cosas de ésas. No te pongas triste cuando pienses en mí; este lugar es grandioso.Los abuelos vinieron a recibirme cuando llegué y me han mostrado algo de acá, pero tomará algo de tiempo verlo todo.Los ángeles son muy amistosos y me encanta verlos volar.Jesús no se parece a todas las imágenes que vi de Él, pero supe que era El tan pronto y lo vi. ¡Jesús me llevó a ver a DIOS! ¿Y qué crees, mami?Me senté en su regazo y le hablé como si yo fuera alguien importante.Le dije a Dios que quería escribirte una carta para despedirme y todo eso, aunque sabía que no estaba permitido.Dios me dio papel y Su pluma personal para escribirte esta carta. Creo que se llama Gabriel el ángel que te la dejará caer. Dios me dijo que te respondiera a lo que Le preguntaste: '¿Dónde estaba Él cuando yo lonecesitaba?'. Dios dijo:'En donde mismo que cuando Jesús estaba en la cruz'.Estaba justo ahí, como lo está con todos Sus hijos.Esta noche estaré a la mesa con Jesús para la cena. Sé que la comida será fabulosa. Casi olvido decirte... Ya no tengo ningún dolor; el cáncer se ha ido.Me alegra, pues ya no podía resistir tanto dolor y Dios no podía resistir verme sufrir de ese modo, así que envió al Ángel de la Misericordia para llevarme.El Ángel me dijo que yo era una Entrega Especial!

Firmado con amor, de: Dios, Jesús y Yo.

domingo, 18 de octubre de 2009

El vendedor de globos


Una vez había una gran fiesta en un pueblo. Toda la gentehabía dejado sus trabajos y ocupaciones de cada día para reunirse enla plaza principal, en donde estaban los juegos y los puestitos deventa de cuanta cosa linda una pudiera imaginarse.Los niños eran quienes gozaban con aquellos festejospopulares. Había venido de lejos todo un circo, con payasos yequilibristas, con animales amaestrados y domadores que les hacíanhacer pruebas y cabriolas. También se habían acercado hasta el pueblo toda clase de vendedores, que ofrecían golosinas, alimentos yjuguetes para que los chicos gastaran allí los pesos que sus padres o padrinos les habían regalado con objeto de sus cumpleaños, opagándoles trabajitos extras.Entre todas estas personas había un vendedor de globos. Los tenía detodos los colores y formas. Había algunos que se distinguían por sutamaño. Otros eran bonitos porque imitaban a algún animal conocido, o extraño. Grandes, chicos, vistosos o raros, todos los globos eranoriginales y ninguno se parecía al otro. Sin embargo, eran pocas laspersonas que se acercaban a mirarlos, y menos aún los que pedían para comprar algunos.Pero se trataba de un gran vendedor. Por eso, en un momento en quetoda la gente estaba ocupada en curiosear y detenerse, hizo algoextraño. Tomó uno de sus mejores globos y lo soltó. Como estaba lleno de aire muy liviano, el globo comenzó a elevarse rápidamente y pronto estuvo por encima de todo lo que había en la plaza. El cielo estabaclarito, y el sol radiante de la mañana iluminaba aquel globo que trepaba y trepaba, rumbo hacia el cielo, empujado lentamente hacia el oeste por el viento quieto de aquella hora. El primer niño gritó:-¡Mira mamá un globo!Inmediatamente fueron varios más que lo vieron y lo señalaron a suschicos o a sus más cercanos. Para entonces, el vendedor ya habíasoltado un nuevo globo de otro color y tamaño mucho más grande. Estohizo que prácticamente todo el mundo dejara de mirar lo que estabahaciendo, y se pusiera a contemplar aquel sencillo y magníficoespectáculo de ver como un globo perseguía al otro en su subida alcielo.Para completar la cosa, el vendedor soltó dos globos con los mejorescolores que tenía, pero atados juntos. Con esto consiguió que untropilla de niños pequeños lo rodeara, y pidiera a gritos que su papá o su mamá le comprara un globo como aquellos que estaban subiendo y subiendo. Al gastar gratuitamente algunos de sus mejores globos,consiguió que la gente le valorara todos los que aún le quedaban, yque eran muchos. Porque realmente tenía globos de todas formas,tamaños y colores. En poco tiempo ya eran muchísimos los niños que se paseaban con ellos, y hasta había alguno que imitando lo que viera, había dejado que el suyo trepara en libertad por el aire.Había allí cerca un niño negro, que con dos lagrimones en los ojos,miraba con tristeza todo aquello. Parecía como si un honda angustiase hubiera apoderado de él. El vendedor, que era un buen hombre, sedio cuenta de ello y llamándole le ofreció un globo. El pequeño movió la cabeza negativamente, y se rehusó a tomarlo.-Te lo regalo, pequeño-le dijo el hombre con cariño, insistiéndolepara que lo tomara.Pero el niño negro, de pelo corto y ensortijado, con dos grandes ojos tristes, hizo nuevamente un ademán negativo rehusando aceptar lo que se le estaba ofreciendo. Extrañado el buen hombre le preguntó al pequeño que era entonces lo que lo entristecía. Y el negrito lecontestó, en forma de pregunta:-Señor, si usted suelta ese globo negro que tiene ahí ¿Será que subetan alto como los otros globos de colores?Entonces el vendedor entendió. Tomó un hermoso globo negro, que nadie había comprado, y desatándolo se lo entregó al pequeño, mientras le decía:-Hace vos mismo la prueba. Soltalo y verás como también tu globo sube igual que todos los demás.Con ansiedad y esperanza, el negrito soltó lo que había recibido, ysu alegría fue inmensa al ver que también el suyo trepaba velozmentelo mismo que habían hecho los demás globos. Se puso a bailar, apalmotear, a reírse de puro contento y felicidad.Entonces el vendedor, mirándolo a los ojos y acariciando su cabecitaenrulada, le dijo con cariño:-Mira pequeño, lo que hace subir a los globos no es la forma ni elcolor, sino lo que tiene adentro.

La ermita


El viejo Haakon cuidaba cierta Ermita.En ella se veneraba un crucifijo de mucha devoción.Este crucifijo recibía el nombre, bien significativo de"Cristo de los Favores". Todos acudían allí parapedirle al Santo Cristo.Un día el ermitaño Haakon quiso pedirle unfavor. Lo impulsaba un sentimiento generoso. Searrodilló ante la imagen y le dijo, "Señor,quiero padecer por ti. Dejame ocupar tu puesto.Quiero reemplazarte en La Cruz." Y se quedó fijocon la mirada puesta en la Sagrada Efigie,como esperando la respuesta. El Crucificadoabrió sus labios y habló. Sus palabras cayeron delo alto, susurrantes y amonestadoras: "Siervo mío,accedo a tu deseo, pero ha de ser con unacondición." Cuál, Señor??, -preguntó con acento suplicante Haakon. Es unacondición difícil.Estoy dispuesto a cumplirla con tu ayuda, Señor,-respondió el viejo ermitaño. Escucha : suceda loque suceda y veas lo que veas, has de guardarsiempre silencio.Haakon contestó: Os, lo prometo,Señor Y se efectuó el cambio. Nadie advirtió eltrueque.Nadie reconoció al ermitaño, colgado de cuatroclavos en la Cruz. El Señor ocupaba el puesto deHaakon. Y éste por largo tiempo cumplió elcompromiso. A nadie dijo nada. Los devotosseguían desfilando pidiendo favores. Pero un día,llegó un rico, después de haber orado, dejó allíolvidada su cartera. Haakon lo vió y calló.Tampoco dijo nada cuando un pobre, que vino doshoras después, se apropió de la cartera delrico. Ni tampoco dijo nada cuando un muchacho sepostró ante él poco después para pedirle su graciaantes de emprender un largo viaje. Pero enese momento volvió a entrar el rico en busca dela bolsa. Al no hallarla, pensó que el muchacho sea había apropiado. El rico se volvió al joven yle dijo iracundo: Dame la bolsa que me has robado!.El joven sorprendido, replicó No he robado ningunabolsa. No mientas, devuélmela enseguida!.Le repito que no he cogido ninguna bolsa, afirmóel muchacho.El rico arremetió , furioso contra él. Sonóentonces una voz fuerte: "Detente! El rico miróhacia arriba y vió que la imagen le hablaba.Haakon, que no pudo permanecer en silencio,grito, defendió al joven, increpó al rico por la falsaacusación. Este quedó anonadado, y salió de laErmita. El joven salió también porque tenía prisapara emprender su viaje. Cuando la Ermita quedóa solas, Cristo se dirigió a su siervo y le dijo: Baja de la Cruz. Nosirves para ocupar mi puesto. No hassabido guardar silencio. Señor, dijo Haakon, "Cómoiba a permitir esa injusticia?.Se cambiaron los oficios. Jesús ocupó la Cruzde nuevo y el ermitaño que quedó ante el Crucifijo.El Señor, clavado, siguió hablando. Tú no sabíasque al rico le convenía perder la bolsa, puesllevaba en ella el precio dela virginidad de una joven mujer. El pobre, porel contrario, tenía necesidad de ese dinero e hizobien en llevárselo; en cuanto al muchachoque iba a ser golpeado, sus heridas le hubiesenimpedido realizar el viaje que para él resultaría fatal.Ahora, hace unos minutos acaba de zozobrar elbarco y él ha perdido la vida. Tú no sabías nada.Yo sí sé. Por eso callo. Y la sagrada imagen delcrucificado guardó silencio.

Moraleja de la vida


Había una vez....
Un muchacho que enfermó de cáncer. Un cáncer que no tenia cura. con 17 años y podría morir en cualquier momento. Siempre vivió en su casa, bajo el cuidado de su madre. Ya estaba harto y decidió salir solo por una vez. le pidió permiso a su madre y ella aceptó.Caminando por una calle vio muchas tiendas. Al pasar por una tienda de música; y al ver el aparador, notó la presencia de una niña muy guapa de su edad. Fue amor a primera vista!!. Abrió la puerta y entró sin mirar nada que no fuera ella. Acercándose poco a poco, llegó al mostrador donde se encontraba. Lo miró y le dijo sonriente: "¿Te puedo ayudar en algo?". Mientras el pensaba que era la sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida. Sintió el deseo de besarla en ese mismo instante. tartamudeando le dijo: "Si, eeehhh, uuhhh... me gustaria comprar un CD" Sin pensar, tomó el primero que vio y le dio el dinero. - "¿Quieres que te lo envuelva?"- preguntó la niña sonriendo de nuevo. El respondió que si, moviendo la cabeza; y ella fue al almacén para volver con el paquete envuelto y entregárselo. El lo tomó y salió de la tienda.Se fue a su casa y desde ese día en adelante visitó la tienda todos los días para comprar un CD. Siempre se los envolvía la niña para luego llevárselos a su casa y meterlos en su closet.El era muy tímido para invitarla a salir y; aunque trataba, no podía.Su mamá se enteró de esto e intentó animarlo a que se aventara, así que al siguiente día se armó de coraje y se dirigió a la tienda. Como todos los días compró un CD; y como siempre, ella se fue atrás para envolverlo. El tomó el CD; y mientras ella no estaba viendo, rápidamente dejó su teléfono en el mostrador y salió corriendo de la tienda.Ring!!! Su mamá contestó: "Bueno?". Era la niña!.Preguntó por su hijo; y la madre desconsolada, comenzó a llorar mientras decía: "Que, no sabes?... Murió ayer". Hubo un silencio prolongado, excepto los lamentos de su madre. más tarde; la mamá entró en el cuarto de su hijo para recordarlo. Ella decidió empezar por ver su ropa, así que abrió su closet. Para su sorpresa se topó con montones de CDs envueltos. Ni uno estaba abierto. Le causó curiosidad ver tantos y no se resistió; tomó uno y se sentó sobre la cama para verlo: al hacer esto, un pequeño pedazo de papel salió de la cajita plástica. la mamá lo recogió para leerlo y decía: "Hola!!, estas super guapo, Quieres salir conmigo?. TQM... Sofia.de Tanta emoción, la madre abrió otro y otro pedazo de papel en varios CDs; y estos decían lo mismo.
MORALEJA:
Así es la vida, no esperes demasiado para decirle a ese alguien especial lo que sientes. Díselo hoy, mañana puede ser muy tarde.

Los tres ancianos


Una mujer salió de su casa y vio a tres ancianos con largas barbas blancas sentados al frente de su casa. No los reconocía, Dijo "creo que no los conozco pero deben de estar hambrientos!!, Por favor entren y tengan algo de comer". "Esta el hombre de la casa dentro preguntaron?". "No", dijo ella. Él esta fuera. Entonces no podemos entrar, replicaron. Al anochecer cuando su esposo llegó a casa, le contó lo que había ocurrido. "Ve a decirles que estoy en casa e invítalos a entrar". La mujer salió e invitó a los hombre a entrar. "Nosotros no entramos a la casa juntos", replicaron. ?Por que?, Quería saber ella. Uno de los ancianos explico: "su nombre es Riqueza", dijo señalando a uno de sus amigos, y luego dijo señalando al otro, "el es Exito y yo soy Amor". Luego agrego, ahora entra a tu casa y conversa con tu esposo sobre a cual de nosotros quiere en su casa. La mujer fue y le contó a su esposo lo que le había dicho. Su esposo estaba encantado! Que bonito!, Dijo. Ya que este es el caso invitemos a la Riqueza, déjalo entrar y que llene nuestra casa de Riqueza. Su esposa no estaba de acuerdo. Querido por que no invitamos a Éxito. Su nuera estaba escuchando desde el otro lado de la casa. Salto con su propia sugerencia: No seria mejor invitar a Amor, nuestra casa se llenaría de Amor. Escuchemos el consejo de nuestra nuera dijo el esposo a su esposa. Ve e invita a Amor para que sea nuestro invitado. La mujer salió y le pregunto a los tres ancianos? ¿Quién de ustedes es Amor?, Por favor entre y sea nuestro invitado. Amor se levanto y empezó a caminar hacia la casa. Los otros 2 se pararon y lo siguieron. Sorprendida, la señora le pregunto a Riqueza y a Exito; solo invite a Amor? Porque vienen ustedes?. Los ancianos replicaron juntos "si tu hubieras invitado a la Riqueza o al Exito, los otros dos de nosotros nos hubiéramos quedado afuera, pero como invitaste al Amor, entraremos juntos, pues dondequiera que él vaya, nosotros le acompañamos. Donde quiera que haya Amor, también habrá Éxito y con él La Riqueza.

El capullo y la mariposa


Un hombre encontró un capullo y lo llevó a casa, de manera de observarcomo emergía la mariposa del capullo. Un día algo pequeño apareció, Elhombre se sentó y observó por algunas horas como la mariposa luchabaforzando su cuerpo a través de la pequeña abertura del capullo.parecía que no había ningún progreso. Era como si la mariposa no podíasalir. Estaba atascada. El hombre en su bondad decidió ayudar a lamariposa. Tomó unas tijeras y cortó lo que faltaba para que saliera elpequeño cuerpo de la mariposa. Y así fue, la mariposa salió fácilmente.Pero su cuerpo era pequeño y retorcido, y sus alas estaban arrugadas. Elhombre continuó observándola en espera de que en cualquier momento lamariposa estirara las alas. Paro nada pasaba. De hecho la mariposa pasó elresto de su vida arrastrándose en su retorcido cuerpo, sin poder volar.Lo que el hombre no entendió, a pesar de que lo hizo movido por su corazóny urgencia, es que el pequeño capullo y la lucha requerida para salir delpequeño agujero era la manera en que Dios inyectaba fluidos desde su cuerpohacia las alas, de manera que se fortaleciera, para alistarla para volar ytomar la libertad. Libertad y vuelo sólo vendrían después de la lucha.Privando a la mariposa de la lucha, el hombre la privó de su salud ylibertad.


Algunas veces luchas y aflicciones, son exactamente lo que necesitamos ennuestras vidas. Si Dios nos permite ir por nuestra vida sin obstáculospodría lisiarnos de por vida. No seríamos tan fuertes como lo hemos sidohasta ahora.

sábado, 17 de octubre de 2009

Viaje al campo


Una vez, un padre de una familia acaudalada llevó a su hijo a un viaje por el campo, con el firme propósito de que viera cuan pobres eran las gentes del campo. Estuvieron por espacio de un día y una noche completa en una granja de una familia campesina muy humilde. Al concluír el viaje y de regreso a casa, el padre le pregunta a su hijo:
¿Qué te pareció el viaje?. Muy bonito Papá
Viste qué tan pobre puede ser la gente? Sí

Y qué aprendiste?
Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro.
Nosotros tenemos una piscina que llega de una pared a mitad del jardín, ellos tienen un riachuelo que no tiene fin.
Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas.
Nuestro patio llega hasta la pared de la casa del vecino, ellos tienen todo un horizonte de patio.
Ellos tienen tiempo para conversar y estar en familia; tú y mi mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo.
Al terminar el relato, el padre se quedó mudo… y su hijo agregó:
Gracias Papá por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser.